Navegación Inolvidable
Al llegar al río, el viajero se embarca en un gomón semirrígido para trasladarse a toda velocidad a conocer las entrañas del Río Iguazú inferior. El paseo es de seis kilómetros en total, pero lo mejor llega hacia el final, cuando la embarcación se bambolea sobre los rápidos del río durante los últimos dos kilómetros. Es tiempo de fotografías, antes de dirigirse a toda velocidad al Cañón de la Garganta del Diablo. Se guarda la cámara fotográfica en la bolsa de nylon que le entregó la empresa, y se dispone a maravillarse con la impresionante cascada que, desde esa perspectiva, parece aún más grande que lo habitual.



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